Finanzas: Por qué informarse en redes no alcanza

En los últimos años se está volviendo común que muchos jóvenes (y adultos tambien) recurran a redes sociales, podcasts o videos de “influencers financieros” para aprender sobre ahorro e inversión. Esto tiene sentido: la educación financiera rara vez se enseña en la escuela, y cuando aparece termina siendo superficial o poco práctica.

Un estudio reciente elaborado por IPSOS junto a Santander en 10 países incluida la Argentina, revela que en nuestro país el 86 % de los jóvenes no recibió educación financiera en la escuela. En ese contexto, aproximadamente 1 de cada 3 jóvenes de entre 16 y 24 años afirma que usa redes sociales como fuente principal de información financiera.

Esto significa que muchas decisiones sobre ahorro, presupuesto, inversiones o endeudamiento están siendo tomadas a partir de videos virales, consejos simplificados o “tips” rápidos. ¿Eso alcanza? ¿Qué riesgos implica? ¿Qué deberían hacer quienes quieren dar sus primeros pasos de forma consciente?

Lo bueno, lo riesgoso y lo que falta: lo que vemos en la realidad
✅ Lo bueno
  • Las redes acercan la información: muchas personas jóvenes descubren conceptos como presupuesto, diversificación, ahorro automático, inversión o inflación por primera vez.
  • Hay una motivación creciente: la búsqueda de autonomía financiera, evitar deudas, y aprender a manejar su dinero.
  • Es un primer paso: para muchos, estos contenidos funcionan como un disparador hacia la curiosidad financiera —un punto de partida.
❗ Los riesgos / lo que no resuelve
  • Falta de profundidad: conocer un término (como “interés compuesto”) no equivale a entenderlo bien. El estudio señala que aunque muchos responden que saben algo de finanzas, pocos se sienten realmente informados.
  • Desinformación y estafas: sin criterio, algunos jóvenes quedan expuestos a consejos peligrosos o fraudes, especialmente cuando se mezclan productos de alto riesgo o promesas de “ganancias fáciles”.
  • Generalización: un mismo consejo aplicado a todos, sin considerar perfil, contexto, ingresos o horizonte. Eso suele terminar mal.
  • Falta de acompañamiento profesional: la educación por redes rara vez incluye un análisis personalizado, un plan realista o seguimiento en el tiempo.
¿Qué se necesita para transformar la curiosidad en resultados?

Si sos joven, estás aprendiendo o pensando en invertir/ahorrar —estos puntos pueden ayudarte a dar pasos más sólidos, sin depender exclusivamente de lo que ves online:

  • Formación estructurada y crítica: complementar la información de redes con cursos formales, lecturas recomendadas o asesoramiento confiable.
  • Construir un plan personal: definir ingresos, gastos, metas reales y horizonte temporal antes de invertir.
  • Evaluar riesgo y contexto: entender qué tipo de inversión se adapta a tu situación actual y tus objetivos —no todos los instrumentos sirven para todos.
  • Diversificación y paciencia: evitar la apuesta “rápida” y privilegiar la constancia, el ahorro e inversión a mediano/largo plazo.
  • Acompañamiento profesional si es posible: contar con un asesor ayuda a evitar errores comunes, sesgos emocionales y mala interpretación de información.

Ejemplo cotidiano: dos jóvenes, dos caminos

Marcos, 22 años, vio un video en redes que prometía “duplicar tu dinero en 3 meses invirtiendo en acciones”. Se entusiasmó, juntó sus ahorros y apostó fuerte. Un mes después perdió parte del capital. Se sintió frustrado, perdió confianza y dejó de creer en invertir.

Lucía, 23 años, también consumió contenido en redes. Pero decidió empezar de otro modo: separó una parte pequeña de su sueldo, armó un presupuesto, abrió un fondo de inversión conservador y lo dejó a largo plazo. Con el tiempo, empezó a ver rendimientos modestos pero constantes, sin estrés, y aprendiendo de su propia experiencia.

Ambos escucharon “inversión”. Pero solo uno entendió que invertir no es emoción, es estrategia.

Las redes pueden ser un disparador poderoso para acercarse al mundo del ahorro y la inversión. Pero solo con información fragmentada y sin un plan real, aumentan los riesgos.

Si sos joven o conocés jóvenes con ganas de aprender, alentá la formación seria, la reflexión, la búsqueda de ayuda profesional y sobre todo la paciencia. Aprender a manejar dinero no es viral ni inmediato: es un camino de constancia.

Tips prácticos para jóvenes que quieren empezar a invertir ahorrando conciencia
  • No tomes un solo video como verdad absoluta: contrastá información.
  • Comenzá con algo modesto: con un ahorro pequeño y metas realistas.
  • Educate: leé, preguntá, buscá fuentes confiables más allá de las redes.
  • Pensá en el largo plazo más que en “el pelotazo”.
  • Si podés —pedí ayuda profesional o asesoramiento — vale la pena.

Los artículos y análisis de mercado escritos en este sitio no constituyen una recomendación u oferta de inversión, ni una solicitud para comprar o vender un valor negociable analizado o comentado, ni una promesa de resultados futuros, son simplemente una opinión del autor con propósitos educativos.

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